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AL JUZGADO DE INSTRUCCIÓN
DE VALENCIA.
Carles Recio Alfaro, y como Presidente
del Institut d'Estudis Valencians, entidad cultural valenciana fundada
en 1938 y debidamente reconocida por el ordenamiento jurídico
vigente, COMPAREZCO ante el juzgado y como mejor proceda en Derecho
DIGO:
Que en este acto interpongo denuncia por un presunto delito de GENOCIDIO,
tipificado en el artículo 607 de nuestro actual Código
Penal, contra la entidad denominada "Académia Valenciana
de la Llengua" en la persona de su Presidenta, doña
Ascensión Figueres Gorris, y de todos sus miembros, por los
siguientes HECHOS:
El Estatuto de Autonomía Valenciano de 1982 en su artículo
1 reconoció, de acuerdo con el mandato de la Constitución
española que establecía la diferenciación entre
regiones y nacionalidades que Valencia era una "nacionalidad",
y por lo tanto el Pueblo Valenciano conforma un "grupo nacional".
Uno de los pilares o signos de identidad de esta comunidad nacional
es la lengua, que en el mismo Estatuto se reconoce como "Idioma
Valenciano".
El Idioma Valenciano ha sido escrito tradicionalmente, desde su
nacimiento con este nombre de "Lengua Valenciana" en el
año 1395, con fórmulas ortográficas esencialmente
valencianas hasta la introducción alegal de las normas ortográficas
de la Lengua Catalana, inventadas por el Instituto de Estudios Catalanes
en el año 1913. Durante los veinte años de autonomía
ha sido reclamado un debate ortográfico por parte de las
entidades culturales valencianas que ha recomendado estudiar las
propuestas de 1914 del Centro de Cultura Valenciana, de 1922 de
la Asociación Propoesía Valenciana, de 1932 de la
Agrupació Castellonenca de Cultura, de 1944 de la Editorial
Torre, o de 1977 de la Academia de Cultura Valenciana. Este debate
ha sido imposibilitado por la imposición sistemática
de la ortografía catalana, en cuya redacción no participó
ni un solo valenciano, sino que fue obra exclusiva del ingeniero
barcelonés Pompeu Fabra.
Finalmente, el pasado lunes día 25 de marzo la entidad denominada
"Académia Valenciana de la Llengua", con el voto
a favor de todos sus miembros, menos dos abstenciones, acordó
reconocer como ortografía oficial para el Valenciano la ortografía
del Instituto de Estudios Catalanes, y transmitió este acuerdo
al Gobierno de la Generalidad Valenciana para su aplicación.
Según la ley de creación de esta Academia todas las
entidades que aspiren a recibir fondos públicos deberán
doblegarse a la ortografía catalana, con una difusa promesa
de "valencianización" que viene a reconocer, implícitamente,
que lo aprobado no es valenciano, pues si ya lo fuera no haría
falta prometer que se va a "valencianizar" en el futuro.
Entendemos esta actuación como una agresión grave,
no sólo a la tradición literaria valenciana, sino
a la misma libertad de expresión y creación, pues
coarta de raíz estas libertades básicas de cualquier
ciudadano o ciudadana de Valencia. Tan grave es que entendemos que
pone en peligro la vida y la salud de la Cultura Valenciana, y de
todos los ciudadanos que son el exponente vivo de esta cultura y
que forman, desde hace más de diez siglos, el grupo nacional
valenciano, los seres humanos que integran la Nacionalidad Valenciana.
Se entiende por "genocidas"
a los que actuaren "con propósito de destruir total
o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso"
según nuestro Código Penal. Es evidente que los académicos
que han ratificado el acuerdo han pretendido destruir totalmente
la identidad valenciana de esta comunidad nacional y, de acuerdo
con el punto segundo del referido artículo 607 han sometido
al grupo y a sus individuos a unas "condiciones de existencia
que pongan en peligro su vida o perturben gravemente su salud".
Al destruir el idioma se destruye también al grupo nacional,
y por ello a todos y cada uno de sus componentes. El resultado será,
por tanto, un claro genocidio de la Nación Valenciana por
parte de la Academia Valenciana de la Lengua.
SUPLICO, pues, al Juzgado que teniendo por presentado este escrito,
se sirva admitirlo a trámite y en su virtud se tenga por
interpuesta la presente denuncia por los hechos relatados, y tras
la investigación y el esclarecimiento de los mismos, se traslade
la misma al Ministerio Fiscal, para que se determinen cuantas responsabilidades
penales y de demás índole pudiese haber por el hecho
denunciado.
Es Justicia que pido en la Ciudad de Valencia, a día 29
de marzo del año 2002.
Carles Recio.