(Només
versió en Castellà · Solo versión
en Castellano)
Señor Quintana, la entrevista
efectuada a usted por R.P.B. y publicada en el periódico
LA COMARCA del pasado viernes 29 de julio, es sumamente reveladora
de cuál es su filosofía lingüística y
no lingüística-- en relación con la parte Oriental
de Aragón, así como de cuál es su función
la de usteddesde hace años.
Pero, antes de proceder a contestar, punto por punto, a las peculiares
manifestaciones e ideas expuestas por usted en dicha entrevista,
permítame decirle que los ejemplos comparativos que usted
utiliza a lo largo de la misma son, además de radicales,
improcedentes y extemporáneos: Para contrarrestar la manifestación
hecha recientemente por FACAO (la Federación de Asociaciones
Culturales de Aragón Oriental) de que el catalán
no es una lengua propia de Aragón, en lugar de exponer
razonamientos técnicos, científicos o históricos
que rebatan la misma, usted dice que esa manifestación es
como decir que el holocausto de los judíos no ha existido,
o decir que ahora mismo hablamos en turco... En relación
con la posibilidad de defender las diferencias existentes en el
habla de los pueblos de la aparte oriental de Aragón y, al
mismo tiempo, contentar a todos, usted dice que un maestro
de Argentina no enseña con acento de Alcañiz...
Estos tres ejemplos expuestos por usted, aplicando un juicio benévolo,
no pueden calificarse sino como perogrulladas. No tienen otro calificativo.
Pero en la referida entrevista hay un aspecto que no puede pasarse
por alto: En dos ocasiones, utiliza usted la palabra odio. Pero,
¿de dónde saca usted esta impresión? ¿Conoce
usted, señor Quintana, el significado de este término?
¿Realmente ha percibido usted que exista o haya existidoodio
entre los pueblos aragoneses y catalanes? ¿O que algunos
partidos hayan provocado el odio entre las distintas naciones españolas...?
Por cierto, ¿entre qué naciones? Que yo sepa y
supongo que este conocimiento es compartido por casi
la totalidad de los españoles, posiblemente excepto usted
y otros de la misma línea de pensamientoen nuestro
país no existe actualmente más Nación que España.
¿Puede usted rebatir este aserto con argumentos, no con ejemplos
perogrullescos como los referidos anteriormente?
Hablemos en serio y con argumentos: Lo que una gran parte de quienes
residimos en municipios de la parte oriental de Aragón que,
además de castellano, hablamos otra lengua que no idiomapor
ejemplo, en La Cañada de Verich (mi querido pueblo natal),
Aguaviva, La Ginebrosa, La Cerollera, Torrevelilla, Monroyo, La
Portellada, Fórnoles, La Fresneda, un largo etcétera
(y también, Señor Quintana, en la población
en que usted tiene su segunda residencia desde hace muchos años),
esta lengua no es catalán, sino aragonés antiguo que
ha evolucionado de una forma inconexa, errática, arbitraria
y con algunas variaciones sintácticas y terminológicas,
como consecuencia de que cualquier lengua aunque no sea idiomatiene
una viveza que la hace evolucionar. El no catalán
que se habla en estos pueblos, no ha evolucionado porque haya
estado dejado de la mano de Dios (como usted dice en la entrevista;
supongo que Dios tiene problemas más importantes y apremiantes
que atender...), sino porque son lenguas incultas (así
las califican ustedes, con cierta dosis de razón, porque
no tienen Gramática, Prosodia, Ortografía ni Sintaxis),
pero ustedes utilizan esta catalogación como un argumento
para convencer a las gentes sencillas y de alma noble de que, en
lugar de tener una lengua inculta, ustedes les van a
hacer el regalo de una lengua, o idioma, realmente cultos: el catalán.
Pero, al igual que sucedía con los tahúres del Mississipi
que desplumaban a los incautos de los buques a vapor
y con rueda de paletas que surcaban ese río, aquí
también hay trampa: Una trampa que, como todas las trampas,
es inmoral, nada ética y, además, rotundamente inconstitucional:
Cercenar, fagocitar y hacer desaparecer (transformándola
en otro idioma: el catalán) las entrañables lenguas
vernáculas que, durante siglos, hemos aprendido de nuestros
abuelos, padres y vecinos, y de hablar las cuales aunque sean
lenguas incultasnos sentimos lógicamente
orgullosos.
Dice usted, señor Quintana, que en el tema lingüístico
de Aragón existe un conflicto ideológico...
Permítame que le corrija: Lo que sí existe, y desde
hace algún tiempo, es un conflicto político y económico.
La base sobre la que se sustentan estos conflictos es meridianamente
clara: Lo que ustedes pretenden (y en el ustedes están
incluidos los Sres. Maragall, Pérez-Carod-Rovira y Cía.,
además de los cuantiosos fondos dedicados por la Generalitat
para lograr estos fines) es transformar a todos los pueblos de Aragón
Oriental en catalanohablantes reales (ahora, una inmensa mayoría
no lo son), además de a los valencianos, alicantinos, mallorquines,
ibicencos, menorquinos, etc..., para lograr esa cifra falaz, inmoral,
espuria y colonialista de los doce millones de habitantes que hablen
catalán. Una vez conseguido esto espero que nuncael
camino quedará expedito para que Cataluña consiga
una Euroregión en la Unión Europea y, como la ambición
de ustedes no tiene límites, ¿por qué
no cercenar, seccionar, usurpar, colonizar y fagocitar la parte
oriental de Aragón y anexionarla a la Gran Cataluña..?
Para lograr esto, señor Quintana, es para lo que usted preside
la Iniciativa Cultural de la Franja que agrupa a la Asociación
Cultural del Matarraña, el Instituto de Estudios del Bajo
Cinca, el Consell local de la Franja y el Centre de Estudis Ribagorçans.
Naturalmente, subvencionado, desde hace muchos años, por
la generosa ubre de la Generalitat de Catalunya...