(Nomes versio en Castellà ·
Solo versión en Castellano)
No pide mucho Camps respecto al idioma. Se conforma con el
nombre y, a cambio, proseguirá dilapidando los impuestos
en disparates como la academia catalana Canal 9 de la Empar, la
Nuria y el Chic de la Sanc (o Minyó de la Sang, en català).
En medio de tanto colaboracionismo, alegres bajo el diluvio de oro,
bailan rumba catalana Ascensión y sus catalanitos. Este grupo
fílológico-folclórico, en su cruzada contra
el idioma valenciano, jamás dirá cómo se
valencianizó el catalán de Tortosa a Lérida.
Uno de los factores se debió
a la exportación de productos que ya tenían denominación,
como el "paper" de las fábricas valencianas (Lleura
de Cotlliure, 1249); otro, a partir del 1300, fue la ruta valenciana
a la Universidad de la Corona de Aragón en Lérida.
Durante siglos, alumnos y profesores como Antoni Canals y Vicent
Ferrer fecundaron el romance leridano, influencia acrecentada con
la lectura de clásicos valencianos y de catalanes como Eiximenis
o Pou, que vivieron y escribieron en Valencia. Antes, las tropas
de Jaime I habían asimilado vocablos que enriquecieron el
caótico romance militar y pastoril del 1200. Los valencianos
bilingües (fueran mozárabes, crípto-mozárabes
o islámicos por interés o convicción), poseían
un lenguaje de origen poligenético que aglutinaba desde elementos
semíticos a indoeuropeos. Así, cuando en valenciano
moderno escribimos: "Mos ha caigut per lo barranc abaix. A
eixe chic se l'han amportat les aigües del barranc", usamos
el sustantivo "barranc" que era desconocido por los barceloneses
del 1238. Ausias March lo empleaba también con valor de
precipicio o sima: "los grans barranchs". La primera documentación
de "barranc" es del 1249 en Morella, y le sigue una nutrida
colección de textos valencianos medievales con el sustantivo
prejaimino, incluido uno murciano de 1304 que, lógicamente,
Corominas atribuye a "extensió de l'us del valencia
meridional" (DECLLC). Morfológicamente similar, "barraca"
fue otro de los vocablos valencianos que se extendería a
los idiomas europeos.
Hoy podemos construir la oración:
"Eixa barraca de Barrachina está llunt del barranc";
con mozarabismos que alternan con el adverbio "llunt",
creación de la literatura barroca valenciana y única
forma viva que encontró Corominas desde Morella a El Pinos
en el siglo XX (DECLLC). Actualmente, el PP de Camps prohibe "llunt"
para imponer el arcaísmo valenciano y catalán actual
"lluny", tal como manda Cataluña (no olvidemos
que Camps fue Inmersiomán de Educación). Pero además
de barraca y barranc está el apellido Barrachina que, al
ser topónimo autóctono valenciano (Corominas), también
es voz nuestra. Respecto a los apellidos, el del gramático
Carlos Ros, por ejemplo, era idéntico al del medieval pueblo
burgalés Ros, junto a río Urbel. Los prostitutos de
la lengua hacen creer que, ante la coincidencia de topónimos,
siempre el catalán habría procreado al valenciano,
Es dogma engañoso, pues aparte de que ni los catalanes ni
el catalán existían en 1238, tenemos ejemplos de la
dualidad toponímica sin supeditación en un Paterna
de Valencia y otro de Huelva; o el valenciano Chirivella con el
andaluz Chirivel y la rambla homónima en Almería que,
como el riachuelo Sangonera en Murcia, son anteriores al 1238, La
propia ciudad de Valencia, si hubiera sido una aldea minúscula
e indocumentada en lugar de metrópoli histórica desde
la romanización ¿qué habría inventado el fascismo
catalán?, ¿no hubieran atribuido su nacimiento a algún
muerto de hambre llegado de la catalana València d´Aneu en
1238? Si obráramos como ellos, podríamos tabular lo
contrario: que la pirenaica Valencia d'Aneu (no documentada hasta
el 1281), podría ser fundación de mozárabes
valencianos emigrados al norte hacia el 1180.
La minoría de barceloneses
que llegaron con Jaime I aprendieron voces valencianas surgidas
de un complejo proceso morfológico. Podían ser sustantivos
botánicos como el "mossàrab valencià allitendre"
(Corominas: DECLLC), que no alude a "all tendre", sino
a cierto arbusto de las montañas de la Calderona, cuyo denominación
recogió Cavanilles en el siglo XVIII. También conocieron
topónimos extraños al condado barcelonés; p.ej.,
del latín "murus veterus" (muro antiguo o viejo)
los mozárabes crearon Murvedre o Morvedre; y la citada Chirivella
nació del latino "silvela" o "silva",
alusivo a bosquecillo. Corominas reconoce que Chirivella deriva
del "mossàrab valencià" (Onom.). Involuntariamente,
este etímólogo demuestra que existió un mozárabe
valenciano que sería idioma con Siglo de Oro y, por las circunstancias
citadas, influiría sobre el catalán de Tortosa a Lérida.
Es significativo que los catalanes actuales sólo asocian
"granollers" a la villa de Granollers, pero no a lugar
de ranas. La valenciana "granota" -batracio que no dejaría
dormir a Muntaner en su alquería de Chirivella-, desplazó
progresivamente a la catalana "granolla". También
en este caso, ante el arraigo medieval de "granota" en
textos valencianos, Corominas no puede negar su mozarabismo.
El prestigio de la lengua y el
interés de los catalanes por imitarla fue un hecho que observó
entre sus colegas el catalán Andreu Bosch, y así lo
anotó: "tots han volgut y volen cada día imitar
la llengua valenciana" (Summari. Perpinyá, 1628, p.27)
Voces tradicionales catalanas eran sustituidas por las valencianas.
Por ejemplo, el mozárabe valenciano "barrella"
eliminó en casi toda Cataluña a la catalana "parrella".
Corominas, al que traduzco, dice; "Barrella, herba que s´usava
pera fer sabó, aixina dita en lo Reyne de Valencia... forma
mosárap que ha reemplasat a la propiament catalana parrella"
(DECLLC). En el siguiente párrafo, despistado, olvida el
origen y roba el sustantivo: "Desde el catalá, en consequencia,
la paraula es va extendrer al castellá barrilla, documentat
desde 1'any 1607". La voz "barjola" es otro mozarabismo
valenciano, "barjoleta" (Furs de Valencia, s. XIII), que
pasó al catalán. Corominas dice que hasta 1851 no
consta como valenciano, olvidando los Furs y su uso literario con
la grafía definitiva: "omplir la barchola" (BUV
Morlá: Ms. 666,c.1649); "ya hem omplit la barchola"
(Bíb.Nac,Coloqui del tío Pelut, 1801); "ompli
molt be la barchola" (Archiu Mun. Elig. Romans del pleit.1776),
.
La valencianisació de
la franja tortosí-lleidatana va ser lliure; sinse res que
vorer en la opresíó del fascisme expansioniste catalá
que mos aufega hui, en la total ajuda dels pepers de Camps (y
nostres dinés). Pero, a lo millor, els millars de valencians
que mos manifestárem l´atre disapte en Valencia escomencem
a deixar de chuplarmos el dit; y si poc a poc creix el número
de gent com mosatros, ¿qué fará l´eixércit
de comisaris de bolchaca unflá? ¿tornar els millons furtats?
El somi ya no pareix tan llunt, ¡quí anava a diro! (Eixe
infínitiu y pronom fluix enclític "dir + ho"
= "diro", es creació del sigle XVII valenciá).
Diario de Valencia 12 de diciembre
de 2004
http://www.garciamoya.cjb.net