(Nomes versio en Castellà ·
Solo versión en Castellano)
Los comentarios de Cisteller, catedrático de la Universidad
de Lleida en 1637, referentes a que la lengua valenciana penetraba
en la Cataluña occidental, se confirman con testimonios
como el manuscrito "Antiguallas de Poblet" (Bib.
Nacional, Ms. 1701 ). Acabado en el homónimo monasterio
por el monje Joan Tolo en 1587, su contenido guarda más similitud
con el valenciano moderno que con el normalitzat que utiliza, por
ejemplo, la Consellería de doña Consuelo Císcar.
Así, en la sintaxis comprobamos que sitúa la preposición
en ante topónimo, "en Barcelona"
(f. 8), para indicar localizacibn; reservando la preposición
a para la dirección: "pasá a Cerdenya"
(f.15).
Quizá la valencianización
del fraile se debiera a su estancia en el colegio abierto por el
monasterio en Lleida en 1568. Lo cierto es que en sustantivos abstractos
como vejez y fortaleza adopta la terminación valenciana:
"vellea" (f. 8) "fortalea" (f.
89) huyendo del catalán "vellesa i fortalesa".
El monje escribe "depositat en la Seu", no "dipositat";
y cita a San Vicente sin alterar nombre y apellido: "lo Papa
y Sant Vicent Ferrer" (f.15) no "Sant Vicens
Farrer", usando el clásico articulo lo. En
otro folio leemos "en servici de Deu" (f. 39),
rechazando el catalán servei que tanto agrada a
sindicatos y consellerías. Siempre emplea el adverbio hui
(f. 40), no la corrupción catalana avui. En otro párrafo
dice: "cert número de sacerdots" (f. 50)
con el sustantivo número, común al valenciano
y al castellano; el IEC lo transcribiría como "cert
nombre de sacerdots". Asimismo, los plurales siguen
la norma valenciana: homens, no homes.
EI texto de 1587 demuestra que el
valenciano moderno no es fruto decimonónico, como afirman
los del Palau de Pineda: carta fermada (f. 39), no signada;
bona joya, no joia; los demés, no els altres;
rellonge, no rellotge; dos hores, no dues hores; en
caixeta chica ixqué" (f. 89), no caixeta petita
sortí; porta Real, no Reial; viuda, no vidua;
el ánima de sos antipasats (f. 11), no avantpasats;
archiu (f. 30), no arxiu; espill, no mirall. Los incoativos
exhiben terminaciones correctas: "assistixca" (f. 50),
no el assisteixca inmersor. Hay tiempos del viure, como "vixqué"
(15) y del eixir, como "ixqué" (f. 30),
no el catalán "sortir"; montanya (f.10)
no muntanya. Supongo que el fraile no disponía en 1587 del
diccionario de LAS PROVINCIAS, pero lo parece. Cuando
trata sobre Fray Guillem Queralt y "la seua vida y milacres"
(f. 69), aparte de escribir milacres (no miracles) menciona
tres veces el mes de enero, siempre con el sustantivo valenciano
"giner", no el catalán "gener".
En 1997, el estudiante que utiliza
giner es amonestado o suspendido. ¿Por qué, si giner
es voz alejada del castellano y vigente desde la Edad Media? En
el "Llibre de la Peixca de Alacant", además
de voces como Elig, despachat, dumenje, els demés, huit y
anchova, aparecen notas fechadas a 3 de "giner de 1578,
a 10 de giner, a 30 de giner", etc. (A. M. Alacant,
arm. 5,115). Este era el valenciano alabado por Cervantes, pero
ahora el mismo Ayuntamiento de Alacant que guarda el "Llibre
de la peixca" usa el catalán en sus escritos: gener,
arxiu, altres, descubreix, diumenge, amb, esport, servei, naturalesa,
etc.
El vocablo giner era reconocido
en la Cancillería Real. En documento de Felipe II (cuyo
descubridor y propietario es mi amigo don Miguel Mir) expedido
en 1593, se traduce al latín el nombre del caballero valenciano
don Giner Rabaça, y lo traducen como Enero: Januario,
Januarium, etc., con sus declinaciones latinas. Les parecerá
raro, pero el Diccionario Etimológico del Dr. Corominas ignora
los miles de documentos valencianos don- de encontramos giner
desde la Edad Media; el etimólogo sólo recuerda las
voces gener y enero. ¡Extraño cientificismo!
Seguimos en el XVI, cuando los estudiantes
y profesores valencianos que, desde 1300 a 1705, dieron vida a Lleida
y sus comarcas difundían su idioma de igual modo que los
predicadores que les visitaban, según vio Cisteller hacia
1600: "apostólicos varones de la Compañía
de Jesús son valencianos, y predican en valenciano en Cataluña"
(B. U. Barc, Ms. 1010). Uno de los residentes fue el hijo de Melchor
Villena, al que "matáronle en las escuelas de Lérida
donde estudiaba Leyes" (Villena, I. F.: Cenotafio, Va- lencia
1656, p. 13). ¿Dónde llevaron al estudíante Villena
herido? Para aprobar, diría que a la "infermería";
pero en el manuscrito leemos: "la escala de la enfermería"
(f. 29), "repará la enfermería" (f.
29), "prop de la enfermeria" (f. 29). En consecuencia,
cuando decimos "el chiquet te una enfermetat" respetamos
la tradición idiomática; por el contrario, "infermetat"
e "infermeria" son barbarismos del IEC.
EI manuscrito plantea incógnitas:
"antipasat" (f.11 ), ¿procedía de la etimologia
popular antic+pasat? Y otro detalle: los monjes no dudaban
de la existencia de mozárabes en la época de la Conquista.
Poseían "en lo archiu de Poblet informació
feta al papa Bonifaci" sobre la iglesia de San Vicente
Mártir, que "posehia molts bens" (muebles e inmuebles,
puntualiza el manuscrito) cuando fue donada "tres anys ans
que el Rey en Jaume conquistás lo Regne de Valencia al convent
de Sant Victoriá" (f. 50). Los frailes se limítaban
a repetir lo que "consta per fama pública y per antigues
y auténtiques escriptures" (f. 50). Esta iglesia con
bienes no sería posible sin valencianos mozárabes.
Además, ¿ por qué iban a mentir los monjes sobre
lo que sus antecesores de 1238 presenciaron ?
Las Provincias 7 de Noviembre de
1997
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