(Nomes versio en Castellà ·
Solo versión en Castellano)
El PP se allanó a
las pretensiones del catalanismo y del PSOE y, a pesar de tener
mayoría en las Cortes Valencianas, y dejó que le
organizara el adversario su composición, de manera que,
en vez de aplicar la proporcionalidad mayoritaria que tenía
en el Parlamento Valenciano en la Academia Valenciana de la Lengua
y lograr mayoría de académicos valencianistas, fue
al revés, tuvo que engullírsela y se quedó
con la minoría muy minoritaria, dejando la autoridad lingüística
en manos de Pujol.
Los académicos resultantes de aquel vergonzoso compadreo
fueron: Rafael Alemany, Verónica Cantó, Jordi Colomina,
Antoni Ferrando, Albert Hauf, Pere Maria Orts, Josep Palomero,
Honorat Ros, Ascensió Figueres, Josep Lluís Doménech,
Marisol González, Manuel Pérez Saldanya, Emili Casanova,
Ángel Calpe, Vicente Gascón Pelegrí, Juan
Alfonso Gil Albors, Alfons Vila Moreno, Artur Ahuir, Ramón
Arnau y Ramón Ferrer Navarro.
Jordi Pujol, el PSOE y el catalanismo lograron el mayor número
de académicos, estando en minoría en las Cortes
Valencianas, al tiempo que el PP en su política de cesiones
y entreguismo lo que aportó a la Academia Valenciana de
la Lengua fue: Ramón Arnau, canónigo jubilado de
la catedral de Valencia, que se hizo de la Real Academia de Cultura
Valenciana, a la que renunció al poco tiempo, tras entrar
en la AVL; Ramón Ferrer Navarro, muy entregado a la nueva
causa, tras dejar la antigua totalmente opuesta a ésta;
Artur Ahuir, ex cazador de premios de Lo Rat Penat; Juan Alfonso
Gil Albors, que vivió con el anterior régimen y
con el nuevo; Vicente Gascón Pelegrí, quien llegó
a los 90 años al cargo, (ya fallecido); Xavier Casp, lo
mismo; Ángel Calpe Climent, médico de cárceles,
nada que ver con la lingüística; Ascensió Figueres,
la actual presidenta de la AVL; Alfons Vila, supuestamente el
último (valencianista) de Filipinas en la AVL, cuya presencia
y actividad en el ente normativo es casi imperceptible; y Pere
Maria Orts, amigo personal de Zaplana, farmacéutico de
Benidorm, cuestionador de la Real Senyera y autor de la 'Història
de la Senyera y el País valencià'. De la labor de
los escasos académicos que entraron en la AVL por la cuota
del PP dentro de la AVL en teoría para defender la Lengua
Valenciana poco se sabe. No hay constancia en la calle de que
armen ruido. Es sorprendente la unanimidad existente en los acuerdos
que se adopta. Unanimidad que en algunos casos se ha conseguido
al salirse de las reuniones para ir al baño en los momentos
delicados o votaciones, el único discrepante que queda
dentro.
Esta Academia, el 9 de febrero de 2005, publicó otro dictamen
famoso, donde llamaron la atención a los gobiernos de Valencia
y Cataluña para que se pusieran de acuerdo en llamar exclusivamente
catalán a la Lengua Valenciana, con el objeto de que la
lengua catalana no continuara estando fragmentada.
El primer punto de dicho acuerdo
establecía que "la lengua propia e histórica
de los valencianos es también la que comparten las comunidades
autónomas de Cataluña, las Islas Baleares y el Principado
de Andorra
también es la lengua histórica
y propia de los territorios de la antigua Corona de Aragón
(de la franja oriental aragonesa, la ciudad sarda de L´Alguer
y el departamento francés de los Pirineos Orientales).
En el punto 4, tras consagrar los
países catalanes aseguran estos ciudadanos pagados con
dinero público que "la consciencia de poseer una
lengua compartida con otros territorios de la antigua Corona de
Aragón se ha mantenido constante hasta la época
contemporánea. Por eso, la denominación histórica
de valenciano ha coexistido con la de catalán, documentada
en determinadas fuentes valencianas y generalizada en el ámbito
de la romanística y de la universidad valenciana de las
últimas décadas".
Y la puntilla la dan cuando en
el punto 6 afirman que "es un hecho que en España
hay dos denominaciones igualmente legales para designar esta lengua:
la de valenciana, establecida en el Estatuto de Autonomía
de la Comunidad Valenciana, y la de catalana, reconocida en los
Estatutos de Cataluña y las Islas Baleares".
Los académicos, además,
extralimitándose en sus funciones, se convierten en órgano
político y en el mismo punto 6 "consideran necesario
que los gobiernos autonómicos implicados, en colaboración
con el Gobierno español, adopten las medidas pertinentes
a fin de que se armonice la dualidad onomástica del idioma
con la proyección de éste como una entidad cohesionada
y no fragmentada".
Pero van más allá
los académicos cuando en el punto 9 claman porque se utilice
"un modelo de lengua convergente", "una lengua
compartida".
El conseller Esteban González Pons (PP) aplaudió
y se felicitó por el dictamen logrado, mientras que el
presidente de la Diputación de Valencia, Fernando Giner
(PP), hizo unas declaraciones en las que decía que el dictamen
era una estocada de muerte al idioma valenciano.
< ANTERIOR | INDICE
| SIGUIENTE >